Valor añadido

Servicios de valor añadido

CÓMO AÑADIR VALOR A TU ESTABLECIMIENTO

El objetivo de cualquier establecimiento es diferenciarse, añadiendo a sus productos el máximo aceptable de servicios marginales y hacerlo mejor que los demás. Estos servicios darán atracción y satisfacción al cliente como una inesperada sorpresa. Cualquier bien, producto o servicio, sirve para satisfacer un deseo o una necesidad que a veces va mucho más allá que el propio producto.

El cliente no sólo se acerca a un establecimiento a tomar café porque se lo preparan sino porque encuentra un ambiente, una atmósfera acogedora en la que transcurre su tiempo de forma agradable.

¿Qué es ser diferente?

Es tanto la diferencia física, real y tangible como la que el cliente cree percibir. Hay que intentar reflexionar sobre esos servicios marginales a agregar a nuestro establecimiento, distintos a los de nuestros competidores y cómo mi posible cliente los va a percibir.

Hay que vender ideas y conceptos y no un simple producto. Vendemos ilusión, prestigio, seguridad, belleza, satisfacción, aunque esto no sea siempre evidente.

Si trabajamos metódicamente y con inteligencia, seremos capaces de que todas esas ventajas que ofrecemos al cliente no nos cuesten nada, porque trabajar bien no cuesta más y a veces menos.

Decoración, Servicio, Mi personal


La decoración ha de causar el impacto adecuado para que el consumidor quede seducido. El color y la forma es lo primero que percibe. Debe de transmitir las cualidades positivas que queramos aportar.

Discreción en el servicio, analizar y comparar con el de nuestra competencia, efectuar los cambios oportunos, innovar sin incrementar demasiado los costes.

Mi personal debe estar bien seleccionado, formado e informado. Si puedo uniformarlos es un tanto seguro, además de la pulcritud. Ellos forman parte de la imagen de nuestro establecimiento.

Promoción. Merchandising


Un cliente no entra siempre a tomar un café. Ha podido entrar para hacer tiempo, a descansar y ha elegido nuestro establecimiento por algo.

Aprovechar ese instante de indecisión sobre lo que puede tomar es fundamental. A esto contribuyen las pizarras o fotos del producto y el precio, el expositor limpio e impoluto y bien iluminado, la atrayente exposición de bollería, etc. Una pregunta clave como “recién hechos” “le apetecería…? ayudarán al cliente a tomar la decisión más acertada.

Publicidad y relaciones públicas


Cualquier establecimiento por modesto que sea puede colocar pequeños anuncios en su barrio o en las calles de acceso a su cafetería, anunciarse en guías locales o comerciales del barrio, patrocinar actividades deportivas o culturales desarrolladas en su entorno inmediato.

Una invitación colectiva a clientes habituales, vales descuento, entradas a eventos gastronómicos de algún proveedor, etc ha conseguido de golpe incrementar en una docena sus clientes adictos.

Precios


El precio es un condicionante del servicio pero también el servicio conidiciona el precio. También hay que tener en cuenta a nuestros clientes y a nuestra competencia. Debemos de encontrar un equilibrio entre todo esto.

El precio justo podría ser el mínimo que nos permite sobrevivir y como máximo el que el cliente esté dispuesto a pagar y que además repita.

Como hemos comentado antes, hay que saber presentar nuestro producto con todos los beneficios marginales que podamos ofrecer. Nuestro éxito dependerá de que el cliente valore las cualidades añadidas igual o más de lo que realmente cuestan.